¿Porqué se cayó el Dow Jones?; ¿qué viene?; ¿le pegará a las Afores?

Tres preguntas muy interesantes que circulan en estos momentos por todos lados, y que no son fáciles de responder, al menos no si la intención es ser profesionales y responsables para con los lectores.

Seguiremos el mismo orden planteado, la intención es responder sin alarmar y hacer un escenario de lo que se espera en virtud de las condiciones actuales.

Explicar las cosas “a toro pasado” siempre es fácil; sin embargo, justificarlas con datos y cifras elevan el nivel de lo que se pretende. El índice industrial Dow Jones y las bolsas de valores de Nueva York en general se cayeron este lunes 5 de febrero de 2018 porque se inflaron mucho durante los meses previos, mismos que coincidieron con el primer año de gobierno del polémico presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Veamos la frialdad de los números: desde el 20 de enero del año pasado, cuando Trump tomó posesión de su cargo, y hasta el 26 de enero de este año, cuando el Dow Jones alcanzó su máximo vigente, éste índice reportó una ganancia de 6 mil 789.46 unidades, equivalente a 34.24 por ciento. Se trató del aumento más acelerado del presente siglo, en solo 12 meses subió más de una tercera parte.

Más aún, desde el 9 de noviembre de 2016, cuando contra todo pronóstico Trump se alzó con la victoria frente a Hillary Clinton, el Dow Jones reflejaba una ganancia de 8 mil 27.02 unidades, algo así como 43.18 por ciento.

La pregunta es ¿había justificación para el optimismo?; la respuesta es que sí, pero no era para tanto; efectivamente se sabía que Trump sería amigo de los mercados, concretamente con una rebaja de impuestos histórica, eso es oro molido para cualquier inversionista. Pero, dicho factor fue descontado aceleradamente, en poco más de un año el mercado subió casi la mitad de lo que valía cuando Trump derrotó a Clinton.

Era muy claro que estábamos, y estamos, en un contexto de burbuja bursátil; la economía estadounidense va bien, los datos del empleo y desempleo son cada vez más favorables, luego entonces los precios de las acciones tendrían que subir, pero lo hicieron a una velocidad desmesurada, solo faltaba el pretexto.

Las cifras de utilidades de las empresas fueron buenas, pero a secas, el crecimiento estadounidense no ha podido contagiarse a otras partes del mundo, especialmente a sus vecinos inmediatos y socios comerciales como Canadá y México; más aún, existe un tenso proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que podría costarle mucho a la economía estadounidense, con todo y que su presidente fue el que impulsó dicho proceso.

Para ponerlo de otro modo, estamos todavía sentados en un barril de pólvora, por lo que un acelerado y exacerbado crecimiento de los precios de las acciones no era otra cosa que una burbuja, que mucho me temo sigue presente.

Quizás la buena noticia en todo esto consiste en que lo que vimos el lunes pasado fue una corrección clásica, histórica si se quiere pero solo una corrección. Es decir, no estamos todavía frente a un crash, al menos no de forma inmediata.

¿Qué viene?

Ya lo estamos observando, lo que sigue es un periodo de fuerte volatilidad en todo el mundo, el mercado de Nueva York es y será determinante para el resto de las bolsas del planeta.

Nada se salvará, empezando por las bolsas de valores, divisas, metales, bonos, tasas de interés, todo tendrá que ajustarse; el pretexto de la inflación en Estados Unidos es muy fuerte. Ciertamente con una economía sólida y con empleo, la demanda y el gasto se incrementa, lo que presiona a la inflación.

Las burbujas solo necesitan pretextos para estallar; existe una sensación en el mundo de que hay varias burbujas en estos tiempos, otra de ellas es la del bitcoin, que casualmente también se desinfló casi junto con la del Dow Jones; vienen tiempos de volatilidad, por si ya se nos había olvidado lo que era eso.

¿Le pegará a las Afores?

Depende mucho del perfil y estrategia de la Afore. Sin embargo, es prácticamente un hecho que habrá efectos de todo tipo en las administradoras; una de las grandes expectativas es que suban las tasas de interés en Estados Unidos, y por lo tanto en México, mientras que los bonos absorben dicho impacto, es probable que los trabajadores invertidos en papeles gubernamentales sufran minusvalías en algún momento de los próximos meses; ojo, minusvalías no es lo mismo que pérdidas, aunque muchos que dicen conocer se empeñen en equipararlas.

Así son los mercados, así son las reglas, los trabajadores mexicanos que tenemos una cuenta en alguna Afore somos inversionistas de los mercados financieros nos guste o no, ojalá aprendamos más sobre ellos para poder entender sus leyes, y aprovechar las oportunidades que nos brindan.

 

2 thoughts on “¿Porqué se cayó el Dow Jones?; ¿qué viene?; ¿le pegará a las Afores?

  1. Efectivamente Jacobo, todo depende de la siefore en la que estés pero algunas ya lo empezaron a reflejar. No es mi intención dar a entender que la gente se resigne, por el contrario, lo que debe suceder es que cada vez conozcamos más para que podamos tomar decisiones correctas. Lo que queda en este momento es no apanicarse y esperar que pase el vendaval.
    Estaremos muy atentos al tema para orientar lo más que se pueda.
    Saludos

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