Acabó el sexenio, no salieron las reformas al sistema de pensiones

Antonio Sandoval, analista financiero, eperto en sistemas de pensiones y mercados financieros

Para efectos prácticos ha terminado el sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, es una lástima pero no logramos desenterrar de la práctica cotidiana en México esa costumbre única que tenemos: un sexenio de cinco años.

Los siguientes meses serán de festividades por las fiestas patrias, después vendrán los procesos de “elección” para candidatos presidenciales, pongo la palabra entrecomillada porque estamos muy lejos de ver que en verdad se eligen a los candidatos, pero ese es otro tema.

También, y desgraciadamente, de han cruzado por el camino las tragedias desatadas por el sismo de la noche del 7 de septiembre pasado, y el azote de la temporada de lluvias.

En enero la ebullición electoral será incontenible, si no es que desde antes; la batalla por la silla presidencial se apoderará paulatinamente de TODO, no habrá margen para nadie, los medios de comunicación y las redes sociales jugarán un papel determinante.

Si bien éste fue un sexenio en el que se hicieron muchas reformas, faltó una trascendental, igual de relevante para el futuro de las generaciones actuales y las que vendrán, pero falto altura de miras y se decantaron por otro tipo de reformas, muy importantes sin lugar a dudas, pero que en los hechos dejan mayor raja política.

La reforma al sistema de pensiones mexicano, los cambios que se han propuesto y pospuesto por años, tendrán que esperar otros tiempos, en éste sexenio ya no pasarán, vaya, ni siquiera serán consideradas, lo mejor que puede suceder es que las guarden para discutirlas en otros tiempos, y en el mejor de los casos.

Mientras en otros sistemas pensionarios del mundo las reformas son una práctica constante, con ajustes que buscan adaptar sus sistemas pensionarios a las condiciones que marca la modernidad, en México es un tema que poco interesa, y eso a algunos cuantos, a la mayoría no les parece un tema atractivo.

Es muy sencillo, lo he dicho u lo seguiré diciendo, nadie quiere asumir el costo de decirle a los mexicanos que debemos ahorrar más, al tiempo de implementar los cambios requeridos. Fijarse en reformas que dejan mayor raja política y que de alguna manera benefician al país es un punto a favor, pero dejar de lado aquellas que los exponen solamente confirma la miopía de la inmensa mayoría de la clase política de este país, ven por sus intereses y nada más que por sus intereses.

Ojalá algún día la reforma al sistema de pensiones nos alcance, y que ese día no sea demasiado tarde. Ojalá

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