Reforma al sistema de pensiones, no entienden que no entienden

Antonio Sandoval, analista financiero, eperto en sistemas de pensiones y mercados financieros

Ojalá estemos equivocados y dentro de seis años hablemos de una gran reforma al sistema de pensiones, pero si las cosas se hacen tal como lo dijo el que será futuro subsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera Gutiérrez, durante su participación en la tercera convención de Afores, parece que no habrá buenas noticias.

Básicamente lo que señaló el próximo funcionario fue que debe revisarse el régimen de inversión y los niveles de las comisiones que cobran las Afores a los trabajadores, sin apenas referirse al punto medular de una reforma de pensiones: el nivel de las aportaciones de los trabajadores mexicanos.

Los próximos funcionarios parecen no entender, no entienden que no entienden, la gravedad del asunto. Claro que no está mal revisar el régimen de inversión, en ésta administración se hicieron varias adecuaciones pero siempre será bueno modernizarlo; por supuesto que tampoco es malo que se pugne para que bajen las comisiones de las Afores, todavía hay un buen margen considerando que están arriba de 1% y que el promedio de los países miembros de la OCDE se ubica por debajo de dicho umbral.

No cabe duda que en los dos temas anteriores hay mucho por hacer, debe trabajarse en ambos temas tanto de forma individual por parte de las próximas autoridades, como del gremio.

Pero todo será inútil si el problema no se ataca de raíz, a juzgar por lo dicho ayer por quien será uno de los funcionarios más importantes del sistema hacendario mexicano, responsable en última instancia de lo que suceda con las pensiones en México, estamos lejos de alcanzar una verdadera reforma al sistema pensionario mexicano, o cuando menos todavía no se han sentado a estudiar seriamente el asunto.

Cuando lo hagan, cuando estudien con toda seriedad el problema, se darán cuenta que ninguna reforma pensionaria servirá si no se ataca la base del problema, que claramente es el bajísimo nivel de aportaciones de los trabajadores mexicanos, niveles que datan de hace 60 años y que posiblemente el próximo gobierno tampoco los vaya a incrementar, y lo más lamentable es que quizás  sea por una cuestión política.

Como señalamos, los funcionarios del próximo gobierno deben entender que por mejor régimen de inversión que exista en el país y por muy bajas que sean las comisiones que cobren las Afores a los trabajadores, no hay forma de que estos tengan pensiones dignas con el paso de los años si sus aportaciones son miserables, para decirlo de una forma decente.

Por ejemplo, un trabajador con un sueldo de 5,500 pesos mensuales, de los cuáles existen mucho, habrá ahorrado en 40 años la cantidad de 45 mil pesos, suponga que ese monto se eleva al doble por las aportaciones patronales y del gobierno, es más, suponga otro tanto más aportaciones voluntarias o algo que se le parezca. Al final de su vida laboral este trabajador tendrá 180 mil pesos para su pensión, ¿qué rendimiento necesita para que sus inversiones multipliquen dicha suma y tenga una pensión digna?, ¿Acaso cree que incluso si la Afore que administra su dinero no le cobrara nada a ese trabajador el monto para su pensión se elevaría sobremanera?

No nos engañemos, solo un aumento en los niveles de aportación será considerado como una verdadera reforma al sistema pensionario, mientras tanto podrá elevarse la edad para el retiro, podrán volverse las inversiones más audaces, podrán dejar de cobrar las Afores, pero nada de eso llevará a una verdadera pensión digna para millones de mexicanos.  Ojalá el que viene no sea un sexenio más perdido en un tema tan crucial.

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