Pesquisas al Gusto del Rey (PGR)

México es un país de leyes, ni duda cabe; cada vez que un político, especialmente cuando tiene responsabilidades de gobierno, dice tal frase, tiene toda la razón del mundo.

Nuestro país es una nación que cuenta incluso con algunas de las legislaciones más avanzadas, tiene leyes que muchos otros países ya quisieran.

El problema surge al momento de ponerlas en práctica; si dichas leyes se aplicaran tal cual, nuestro país sería un auténtico paraíso de la legalidad, un ejemplo de coherencia y certeza jurídica que seguramente atraería, entre muchas otras cosas, miles de millones de dólares en inversiones, más de las que ahora cacarean.

Pero, sabemos que México dista mucho de eso, que la no aplicación de las leyes detona muchos problemas más, especialmente un nivel de impunidad que llega al absurdo; solamente así, con una elevada percepción de impunidad, se explican tantas y tantas acciones, lo mismo de primodelincuentes como de la auténtica delincuencia organizada, además de los delincuentes de cuello blanco y funcionarios públicos de todos los niveles.

Pero falta lo peor, cuando las instituciones de procuración de justicia se utilizan para aplicar la ley a conveniencia. Pesquisas al Gusto del Rey (PGR), son las siglas de una institución que en cierto país aplica la ley según se lo indiquen los funcionarios en turno, con quien sabe qué intenciones.

No importa investigar ni llevar a la ley a quienes recibieron millones de dólares para otorgar contratos en la industria petrolera; no importa investigar ni llevar a la ley a quienes trafican un día sí y otro también con cientos o quizás miles de personas en una actividad inhumana que tiene como fin desde el tráfico de personas hasta la trata de las mismas.

No importa profundizar en esquemas de investigación e inteligencia que ponga fin a la masacre nacional de los años recientes, tan solo 2017 fue el año con más homicidios dolosos en toda la historia del país.

No importa nada, o importa poco. Por eso llama la atención la eficiencia con la que se llevan a cabo ciertas pesquisas, los tiempos y los nombres de los investigados por esa institución que al parecer aplica la ley según le digan desde otras instancias.

Claro que debe castigarse a quien comete delitos, pero la eficiencia debe ser similar en todos los casos; si dichos institución tuviera un historial de efectividad intachable, sería absurdo ceñir sobre ella la duda, la sospecha; pero, lamentablemente tal institución nunca se ha distinguido por eso.

Aplicar, o intentar aplicar la ley a conveniencia del rey en turno, es un grave error, una falta de eficiencia y un error histórico; no es de ahora, eso también es cierto.

Padecer a la PGR es algo a lo que incluso parecen estar destinados los opositores, al menos de cierto tiempo a la fecha, sean o no culpables de algo.

Pesquisas al Gusto del Rey (PGR)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *