Generación de empleo, ¿es lo que parece?

En los primeros 4 años de la anterior administración se generaron un total de 612,665 empleos formales en México, insuficiente a todas luces para las necesidades de este país.

Durante la actual administración el número de empleos creados en los primeros cuadro periodos anuales es de 2 millones 171 mil 291 empleos, muy buenos para el discurso oficial y la presunción de efectividad en las tareas de gobierno, pero todavía insuficientes para las necesidades del país.

Al margen de la calidad de los salarios de los nuevos puestos de trabajo creados, que es todo un tema ya que estamos generando una masa laboral mal pagada, adentrémonos en los factores que impulsaron la creación de empleos, en el contexto de una economía de bajo crecimiento. México requiere de cuando menos un millón de puestos nuevos de trabajo año con año, lo que significa que si en 4 años se han creado poco más de 2 millones de plazas laborales, el déficit es de 2 millones más, sin considerar el rezago que existe en la materia.

Las causas: Éstos son algunos de los factores que impulsaron en los años recientes la “creación masiva” de puestos de trabajo, que en muchos casos no es otra cosa más que la formalización de muchos que ya existían.

1) Los estímulos fiscales para la política del primer empleo sí dio resultados, muchas empresas apostaron por contratar jóvenes para disminuir la carga tributaria, consideremos que en México existen millones de personas con menos de 35 años, una fuerza de trabajo imposible de desperdiciar, sobre todo si los salarios suelen ser menos elevados respecto a quienes ya tienen más experiencia.

2) La demanda laboral empujó la creación de empleos; México vive la explosión máxima del bono demográfico, en poco menos de una década empezará el declive y en consecuencia el envejecimiento de la población, mientras era necesario emplear esa fuerza de trabajo laboral.

3) Los esquemas de outsourcing han predominado, son ventajosos para los empresarios porque les ahorra gastos y posiblemente disminuya también las cuotas que deban pagarse. Desafortunadamente, no hay mucha transparencia al respecto, es un tema en el que la autoridad laboral está poco menos que ausente.

4) Algunas industrias como la automotriz y la de consumo sé requirieron de más personal, eso elevó un poco la lectura de las plazas laborales creadas. Sin embargo, las otras industrias aportaron menos, mucho menos.

5) Muchos puestos de trabajo se crearon en el interior del país, en regiones y entidades que pocas veces destacaron por eso como Oaxaca, Chiapas, Puebla, Nayarit, e incluso Guerrero. Sin embargo, si vemos los índices del PIB regional es notorio que no coincide, lo que nos lleva a pensar que en realidad hubo una formalización de las plazas, más que una verdadera creación de puestos.

La informalidad, auténtica llave de escape

La informalidad se mantiene como la llave de escape para la economía mexicana, si no existiera el desorden social sería la rúbrica en la vida pública del país. Ningún político o funcionario público que se respete y que guare un poco de sentido común, podría pavonearse por haber creado algunos miles de puestos de trabajo, cuando en realidad lo que se necesita son millones, muchos millones año con año. Mientras la economía de México tenga en la informalidad a prácticamente 50 millones de ciudadanos, no es posible decir que estamos en otras condiciones, son muchos millones, es demasiada gente sin un trabajo formal, sin prestaciones y sin seguridad social, no es un triunfo la generación actual de empleos en el país, es apenas un paso en la carrera que debe emprenderse sobre el tema, ¿algún día la iniciarán?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *