Demócratas o republicanos, ¿quiénes hacen crecer más a Estados Unidos?

Por Antonio Sandoval

Uno de los grande retos que enfrentará el próximo presidente(a) de Estados Unidos será el del crecimiento, de hecho también es un problema mundial en el que la economía estadounidense no se encuentra exenta, pese a que su recuperación es evidente, al grado de que ya se considera como un hecho el incremento de tasas de interés por parte de la Fed para el próximo diciembre.

El crecimiento es uno de los factores fundamentales para determinar el destino de un presidente en Estados Unidos, es incluso un grito de guerra para cuando las cosas no van bien. Casualmente una de las frases históricas relacionadas con el tema fue la que pronunció el esposo de la hoy aspirante presidencial Hillary Clinton, cuando durante su campaña de 1992 dijo en tono violento: the economy, stupid (La economía, estúpido), dicen que con esas palabras se le abrieron las puertas de la Casa Blanca, a él y a los demócratas.

¿Con qué partido ha crecido más Estados Unidos históricamente hablando, o al menos en la historia reciente?, exploremos lo que podría ser un elemento relevante para estar en posibilidades de hacer escenarios. Vale la pena recordar lo siguiente antes de iniciar. El mundo vive una era de crisis vigente, desde 2008, que en gran medida ha generado este proceso de bajo crecimiento económico.

La gran recesión fue…republicana

Empecemos una década antes de la gran recesión, por mucho la peor crisis en la historia de Estados Unidos y del mundo entero. En 1921 inició como presidente el republicano Warren G. Harding, quien sustituyó a Woodrow Wilson, demócrata que rompiera en 1913 la cadena de presidencias republicanas vigentes desde 1897, el partido del elefante regresó al poder.

La presidencia de Harding duró poco, fue sustituido en 1923 por el vicepresidente Calvin Coolidge, quien se reeligió y concluyó su segundo mandato en 1929, unos meses antes del estallido de La Gran Depresión. Los electores confiaron todavía en el partido republicano y el 4 de marzo de 1929 toma protesta Herbert Hoover, el hombre que registrara bajo su gestión la peor debacle económica estadounidense y del mundo entero.

La gran depresión sumió a Estados Unidos en una debacle nunca vista, la quiebra de Wall Street con miles de ciudadanos caminando sin rumbo, desconcertados, fue la imagen que en esos días y con las limitaciones de la época diera la vuelta al mundo.

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En términos de PIB la cifra lo dice todo, el Producto Interno Bruto de Estados Unidos se desplomó 11.96 por ciento entre 1929 y 1930, otro 16.11 por ciento para el año 1931, un 23.26 por ciento para 1932 y un adicional 3.91 por ciento en el año 1933, antes de repuntar 17 por ciento en 1934.

En total, el desplome nominal del PIB estadounidense en los años más duros de La Gran recesión fue de 45.56 por ciento, si alguien tienen dudas de la dureza de esa crisis no tiene más que revisar las cifras. En 1933 los republicanos perdieron la presidencia de Estados Unidos, el presidente Franklin D. Roosevelt puso en marcha el New Deal, orientado a reactivar la economía del país y ocupar a los más de 12 millones de desempleados de la época, la estrategia funcionó pero el daño estaba hecho, 20 años después regresaron los republicanos al poder.

La guerra y la postguerra, los años del dominio demócrata

Es en el año de 1940 cuando Estados Unidos alcanza y supera el nivel del PIB previo a La Gran Depresión, a partir de entonces y hasta 1963 es evidente que el país se encuentra en un periodo de estabilidad y crecimiento sostenido, con la característica del dominio demócrata en la Casa Blanca; fueron 4 presidencias de ese partido frente a solamente una republicana.

Pero justamente en esos años es cuando se registra el periodo de mayor recuperación después de La Gran Depresión; en 1941 el PIB estadounidense crece a razón de 24.95 por ciento, en 1942 lo hace a 27.78 por ciento, en 1943 sube 22.67 y en 1944 avanza 10.67 por ciento, para 1945 repunta un tímido 1.46 por ciento, antes de bajar 0.36 por ciento para el año 1946.

En esos años despacharon en La Casa Blanca los presidentes demócratas Franklin D. Roosevelt y Harry S. Truman. Los años posteriores fueron de incrementos mayoritarios en el PIB, estabilizándose sobre rangos promedio de 6 por ciento, un avance considerable que ya mostraba una economía más madura y lejos de la gran debacle registrada 30 años antes.

La guerra fría, del optimismo a la incertidumbre

La economía y la geopolítica también interaccionan. Es en el año de 1961 cuando se profundiza la lucha de los bloques oriental y occidental por el dominio del mundo, entre 1961 y 1989 pasaron por La Casa Blanca tres presidentes demócratas y cuatro republicanos; es el periodo del asesinato de John F. Kennedy, de la renuncia de Richard Nixon y de la llegada, literal, de Hollywood al poder, en la persona de Ronald Reagan.

Los primeros doce años del periodo el crecimiento del PIB estadounidense se mantuvo, aunque ya por debajo del 6 por ciento, aproximadamente un punto menos. Pero es en 1974, tras la renuncia del presidente Richard Nixon cuando algo empieza a cambiar en la economía del ya para entonces país más poderoso del mundo, y la del mundo entero.

Las tasas de crecimiento empiezan un periodo de avance moderado, con altibajos, se registran descensos desde 1.9 por ciento en 1982, hasta incrementos de 7.3 por ciento en 1984. El PIB de Estados Unidos se convierte en factor de preocupación, sus tasas de crecimiento anticipaban la era que hoy vivimos, la del bajo o incluso nulo crecimiento, una de las etapas más difíciles para el planeta.

La mayor expansión de la era moderna es…demócrata

El autor de “the economy, stupid” tiene el récord de la mayor expansión de la era moderna; fue tal el beneplácito de los electores que incluso le perdonaron el affaire Lewinsky, que estuvo a punto de costarle la presidencia. William Jefferson Clinton despachó en La Casa Blanca entre 1993 y enero de 2001, en esos años la economía de Estados Unidos creció ininterrumpidamente con una lectura máxima de 4.7 por ciento en 1999 y una mínima de 2.7 por ciento en los años 1993 y 1995.

El impulso duró los años siguientes en la era del presidente George W. Bush, pero con tasas mucho muy inferiores, en promedio de 1.7 por ciento. Como sabemos, es en el año 2009 cuando se registra un nuevo descalabro en el PIB estadounidense, con una caída de 2.8 por ciento, ya bajo la presidencia del demócrata Barack Obama.

Conclusiones

La historia, y nada más que la historia, nos permite concluir que los mayores descalabros económicos en Estados Unidos y por lo tanto en buena parte del mundo, se han registrado bajo las administraciones de los presidentes republicanos. Sin embargo, el reto ahora es mayúsculo, los niveles de crecimiento son tan bajos, que no se trata de ideologías sino de demostrar que se puede reactivar el crecimiento a niveles mucho mayores. Recordemos que existe la expectativa de que gane quien gane, entre 2017 y 2018 la economía estadounidense podría enfrentar un periodo recesivo, con los riesgos que implica.

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