Apuesta me ha funcionado en el corto plazo, la BMV ya rebasa los 51,000 puntos

Antonio Sandoval, analista financiero, eperto en sistemas de pensiones y mercados financieros

Como les comenté en anteriores entregas, hace unos meses decidí cambiarme de siefore, que no de Afore, ante la inminencia de que sigan los bajos rendimientos en las administradoras y debido a que en el perfil de inversión acorde a mi edad las inversiones que se hacen de mi cuenta individual son demasiado conservadoras, en consecuencia los rendimientos suelen ser demasiado bajos.

Soy medianamente positivo en el horizonte de largo plazo respecto a la evolución de la economía mexicana, considero que difícilmente en los próximos años romperá su inercia de un crecimiento anual superior al 3 por ciento, pero tampoco creo que se desplomará, la economía de este país está en una especie de “modo automático” que la impulsará año con año entre 1.5 y 3 por ciento.

Lo anterior debe traducirse necesariamente en un crecimiento de las utilidades de las empresas y de los sectores, por lo que mi apuesta es que la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tendrá un crecimiento más o menos importante en su principal indicador durante los siguientes años. Mi visión es de largo plazo.

Sin embargo, en el desempeño de corto plazo las cifras que he observado recientemente son favorables, todo indica que mi apuesta es positiva hasta el momento. Veamos y analicemos la frialdad de los números.

Cuando quedó aprobado mi cambio de siefore, que no de Afore, el pasado 25 de mayo, el principal indicador de la BMV se ubicaba sobre niveles de 49,410.92 unidades; en contraste, este viernes 14 de julio al inicio del séptimo mes del año este mismo índice quedó arriba de las 51,000 unidades.

Visto así, el beneficio general o tasa nominal en este tiempo transcurrido es de prácticamente 1.80 por ciento, han pasado desde entonces 42 días de inversiones, eso significa que si este rendimiento se mantuviera constante durante un año, tendríamos una tasa de rendimiento nominal de 15.42 por ciento.

Si la inflación durante este año fuera de 6 por ciento, entonces tendríamos una tasa de rendimiento real superior al 6 por ciento del crecimiento de los precios, de 9.42 por ciento para ser exactos. Nada mal considerando que la expectativa de tasa nominal en inversiones de renta fija (Cetes, etc), será de 5 por ciento en el mejor de los casos, lo que arroja una tasa real negativa de menos un punto porcentual.

Así es como se deben manejar las inversiones, son muchos los factores que deben tomarse en cuenta, pero es nuestra obligación vigilar los rendimientos de la cuenta individual para generar los mejores rendimientos posibles, si nosotros no lo hacemos nadie lo hará. Nunca olvidemos la visión de largo plazo, es decir, más allá de un año.

No echo las campanas al vuelo ni soy un optimista desbordado, es un hecho inevitable que tendremos periodos de altibajos en los mercados de valores mexicanos y globales, pero por el momento las cifras me señalan que hice una buena elección, que mi cuenta individual tiene hasta el momento mejores rendimientos respecto a los que tendría si no hubiera cambiado de siefore, que no de Afore.

Veremos en un horizonte de largo plazo los resultados, no sé si lo consigné anteriormente pero tengo mi apuesta de largo plazo muy enfocada en un horizonte mínimo de 3 años. Hasta ahora vamos bien, y siempre, siempre, tengo presente que al invertir en el mercado de renta variable asumo mayores riesgos respecto al mercado de renta fija en el que se invertían mis ahorros; no obstante, las cifras observadas hasta hoy me señalan que el riesgo vale la pena, son mucho mejores los rendimientos.

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