Ahorrar voluntariamente a fuerza, no hay de otra

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No hay más, lo han señalado expertos una y otra vez, lo deja entrever la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), organismo regulador del sistema de pensiones en México, cada que puede; si los mexicanos sujetos a la ley del IMSS de 1997 pretenden una pensión digna, tienen que ahorrar por su propia cuenta, sí o sí.

Las cifras publicadas este lunes 31 de octubre ya se conocían con mucha antelación, de hecho son públicas hace varios años y solamente se actualizaron, pero no dejan de ser contundentes, y al mismo tiempo, si se permite la expresión, espeluznantes.

Cualquier persona que se jubilará y pensionará bajo la ley del IMSS de 1997, tendrá solamente dos opciones para poder contar con una tasa de reemplazo digna (porcentaje del salario en el momento del retiro), que hoy con dificultades alcanza 40%; esas dos opciones son las siguientes: ganar un salario estratosférico por toda su vida laboral, de manera que las aportaciones sean lo suficientemente elevadas para garantizarle una buena pensión, o bien ahorrar por cuenta propia.

Existiría una tercera ruta, pero es costosa en muchos sentidos, especialmente en el aspecto político, costo que prácticamente nadie en la política mexicana está dispuesto a asumir. Ese es el del ajuste a las tasas de aportación, que hoy rondan el ridículo 6.5 por ciento del salario de los trabajadores que cotizan al IMSS, o bien 11.5 por ciento para los que cotizan al ISSSTE.

Ninguna de esas tasas de aportación sirven, por dos causas: la primera es porque en México los salarios promedio son demasiado bajos, entre 3 y 5 salarios mínimos, lo que provoca que la aportación sea igualmente baja. La segunda causa es porque se requiere de un porcentaje más elevado y por muchos años para garantizar a los mexicanos pensiones decorosas, algo que no se ve en el horizonte de corto y mediano plazo, para no ser tan pesimistas.

Para contrastarlo; el promedio de aportaciones a los sistemas pensionarios en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 18.5 por ciento, pero hay países que se ubican sobre niveles de 25 por ciento. En el caso de los mexicanos que aportan al IMSS están 12 puntos abajo del promedio de la OCDE, mientras que los del ISSSTE tienen 7 unidades menos, eso sin considerar los bajos salarios.

No hay más, las nuevas generaciones deben ahorrar más y, como dice la frase coloquial, voluntariamente a fuerza. No es un estribillo, tampoco un lugar común, ¿queremos generaciones de viejos pobres?, la lógica y el sentido común dicen que no, pero los números señalan que para allá vamos, casi inexorablemente

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