Así operaban el escandaloso esquema de prácticas monopólicas las Afores SURA, XXI Banorte, Profuturo y Principal; los nombres de los funcionarios sancionados

Antonio Sandoval, analista financiero, eperto en sistemas de pensiones y mercados financieros

Las Afores sancionadas celebraban convenios bilaterales por medio de los cuales se inhibía el monto de traspasos que recibían entre ambas, con el fin de reducir la competencia y mantener sus cuotas de participación de mercado sin grandes variaciones. Éstas acusaciones fueron para Afore SURA, XXI Banorte, Profuturo GNP y Principal.

La idea era, entre otras, reducir el gasto comercial de las Afores, para beneficiar los ingresos, aunque también existía claramente un efecto negativo para el trabajador que decidiera traspasar su cuenta a una institución de mejor rendimiento.

Este esquema de prácticas monopólicas y/o malas prácticas operativas, ha puesto a las Afores en el ojo del huracán y tendrán que hacer un gran esfuerzo para limpiar su nombre. El daño no solamente es para cuatro instituciones plenamente identificadas y sancionadas por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), sino para el sistema en general, muchas veces cuestionado desde su nacimiento, por falta de conocimiento, pero también por desconfianza.

Las malas prácticas son una realidad, las sanciones también lo son, se trata de una mancha en el prestigio del sistema, justo unas semanas previas a que se cumplan los primeros 20 años del sistema de cuentas individuales.

Las operaciones poco éticas, para llamarlas de alguna manera, fueron autorizadas y todo indica que implementadas desde las más altas esferas directivas de las Afores señaladas y sancionadas por la Cofece. Los nombres también ya son públicos.

No se trata de hacer un escarnio, pero definitivamente sus carreras profesionales han quedado empañadas al haber permitido o incluso llevado a cabo ellos mismos este tipo de prácticas que, debemos también decirlo, no está tipificado como un fraude, no se incluyó el manejo de dinero de los ahorradores, pero sí hicieron cosas indebidas.

Los nombres son los siguientes: Por Afore XXI Banorte, que incluye a directivos también de la Afore Bancomer, a la postre fusionado y en consecuencia desaparecida por la primera, son: Francisco Tonatiuh Rodríguez Gómez, director general de la administradora hasta el último día de enero de este año, junto con Francisco Javier González Almaraz y Ricardo Villalobos Muro.

por Afore SURA fueron sancionados Enrique Ernesto Solórzano Palacio, y Alejandro Múzquiz Díaz; por parte de Profuturo GNP las sanciones recayeron en José Eduardo Silva Pylypciow, Carlos Eduardo Salas Westphal y Arturo García Rodríguez. Finalmente las sanciones en Afore Principal fueron para Alonso Gabriel Cajiga Estrada, Ramón Elías Antonio Pando Leyva y Marcelino de la Garza Cárdenas.

Si las cosas son así como se han detallado en las horas recientes, es importante señalar que los ejecutivos de las administradoras se salvaron de la cárcel, literal. Como decíamos, quizás se evitó un proceso penal debido a que, hay que decirlo, fueron malas prácticas operativas y monopólicas las que se detectaron y no fraudes monetarios, lo que sí hubiera llevado a otro tipo de acciones principalmente contra directores generales y directores de operaciones de las Afores.

Pero decíamos, las Afores habrían firmado convenios, o se pusieron de acuerdo mediante diversos mecanismos, alguno de los acuerdos que se lograron conocer son los siguientes: Profuturo-Bancomer (A la postre fusionado con Afore XXI Banorte), a finales del año 2012 y principios de 2013.

De igual manera, hubo colusión entre Afore Profuturo GNP y XXI Banorte, detectada entre finales de 2013 y casi hasta mediados de 2014. Afore XXI Banorte y SURA también se coludieron en el primer semestre de 2014, lo mismo hicieron Profuturo GNP y SURA, igual que Profuturo GNP y Principal, todo esto en los primeros meses del año 2014

Se trata de malas prácticas, por decirlo de alguna manera; sin embargo, es un golpe muy duro para el sistema, hablamos que de las 11 Afores vigentes en el sistema el 36 por ciento de ellas han incurrido en prácticas monopólicas, en un atentado contra los intereses de los clientes y del sistema. Cuatro de 11 Afores.

Estamos pues en un momento de crisis para el sistema de pensiones mexicano, en una circunstancia inédita; quién iba a decirlo que en su vigésimo aniversario, las Afores tendrán que ir cuesta arriba en cuestión de reputación, en lugar de estar de manteles largos.

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